Corralejo
Fuerteventura es un atractivo destino turístico apreciado en todo el mundo por sus largas playas de arena dorada y limpias aguas color turquesa, además de su rica gastronomía y una variedad interesante de visitas culturales. Partiendo desde el Puerto de Puerto del Rosario, en el este de la isla, podrá descubrir en coche uno de los mayores atractivos de Fuerteventura: las dunas de Corralejo, ideales para pasear, tomar sol y hacer deporte, y su pueblo pesquero, con una amplia oferta de restaurantes, cafeterías, centros comerciales y tiendas.
A 23 minutos en coche desde el Puerto de Puerto del Rosario, y en la costa nordeste de la isla de Fuerteventura se ubican las Dunas de Corralejo, una franja de arena fina rubia de 10,5 kilómetros de longitud y 2,5 kilómetros de ancho. Este espacio natural protegido alberga más de 130 especies vegetales y de aves. El coche se debe dejar en un apartadero y entrar en las dunas caminando. Se recomienda llevar toalla, agua, protección solar, bañador (hay zonas nudistas), una cometa y tabla de surf.
Apenas a 8 minutos en coche del Parque Natural de las Dunas de Corralejo se ubica el pueblo de Corralejo, casi en el vértice norte de Fuerteventura. Hace medio siglo, Corralejo era un pueblo de pescadores con casas bajas y blancas. Hoy la localidad combina su pasado como enclave pesquero y un presente marcado por las playas, el nuevo puerto que enlaza con la isla de Lanzarote y un animado centro urbano con restaurantes y centros comerciales. Del antiguo pueblo queda un molino en la Plaza de la Molina.
Nunca dejes residuos de ningún tipo en el entorno, incluidas las colillas. Los restos de comida contribuyen a la proliferación de roedores y gatos asilvestrados que suponen una grave amenaza para la fauna.
Respeta a los animales, no los molestes ni los alimentes. Si ves algún ejemplar herido, puedes avisar en el teléfono de emergencias 112. Tampoco arranques flores o plantas.
No recojas ni te lleves piedras o cualquier otro elemento del medio natural. Tampoco lo modifiques amontonándolas para realizar las tristemente famosas “torres”.
No camines por espacios no permitidos y respeta la señalización de los senderos. Salirse de los caminos habilitados provoca daños en el entorno y además puede ser peligroso para ti y para quienes te acompañan.
No enciendas fuego fuera de las zonas permitidas y ten especial cuidado en los meses de verano.
Procura no alterar la tranquilidad del entorno con ruidos excesivos (música alta, gritos…).