Villa de Betancuria

De paseo por la capital histórica de Canarias

Ubicada en el centro-oeste de la isla de Fuerteventura, Betancuria es uno de los más importantes hitos coloniales de la historia de las Islas Canarias. Fundada en 1404 por el caballero normando Jean de Bethencourt, que eligió un valle interior apartado del mar para lograr mejor defensa ante los piratas, alcanzó su apogeo durante el siglo XVIII gracias a sus excelentes cosechas de cereal de secano. Ahora toda la actividad económica local depende del turismo.

Patrimonio histórico
Casco histórico
Sitios arqueológicos
Restauración
Tiendas / Compra
Bus turístico
Información turística

Conjunto histórico de villa colonial religiosa de Fuerteventura

Un paseo por Betancuria permite que el visitante se haga una idea de las vicisitudes de la vida antigua en la isla de Fuerteventura. La villa colonial, reconocida como conjunto histórico en 1979, ofrece visitas a sus numerosos templos. Destacan las iglesias de Santa María y de la Concepción y las ermitas de Santa Inés y de Nuestra Señora de la Peña, así como el antiguo convento franciscano de San Buenaventura. También se recomienda visitar el Museo de Arte Sacro y el Arqueológico y Etnográfico de Fuerteventura.

Sostenibilidad

  • Nunca dejes residuos de ningún tipo en el entorno, incluidas las colillas. Los restos de comida contribuyen a la proliferación de roedores y gatos asilvestrados que suponen una grave amenaza para la fauna.

  • Respeta a los animales, no los molestes ni los alimentes. Si ves algún ejemplar herido, puedes avisar en el teléfono de emergencias 112. Tampoco arranques flores o plantas.

  • No recojas ni te lleves piedras o cualquier otro elemento del medio natural. Tampoco lo modifiques amontonándolas para realizar las tristemente famosas “torres”.

  • No camines por espacios no permitidos y respeta la señalización de los senderos. Salirse de los caminos habilitados provoca daños en el entorno y además puede ser peligroso para ti y para quienes te acompañan.

  • No enciendas fuego fuera de las zonas permitidas y ten especial cuidado en los meses de verano.

  • Procura no alterar la tranquilidad del entorno con ruidos excesivos (música alta, gritos…).